Realizamos terapia con niños y adolescentes, implicando a los padres en el proceso terapéutico.
Abordamos diferentes problemáticas del niño-adolescente, fomentando su autoestima y libertad de expresión, construyendo unos cimientos sólidos que le sirvan como base para un desarrollo sano.

TERAPIA CON NIÑOS

Los niños pueden necesitar terapia por varios motivos. Rabietas, miedos, dificultades escolares o problemas de relación suelen ser una manifestación de algún tipo de malestar interno del niño.
Nuestro enfoque está dirigido tanto al niño como a sus padres, a los cuáles ayudamos a entender qué le está pasando a su hijo y a promover cambios para mejorar las relaciones familiares.
La terapia proporciona al niño un lugar propio y seguro, adaptado a sus necesidades. A través del juego, encuentra la oportunidad de abrir su mundo interno descubriendo diferentes vías para expresar sus emociones y ensayar nuevas conductas.

TERAPIA CON ADOLESCENTES

La adolescencia constituye un periodo de maduración, en el cual pueden surgir conflictos personales y familiares.


Ofrecemos apoyo al adolescente que está dejando de ser un niño y que con frecuencia se siente extraño, solo o perdido. Le ayudamos a asimilar una nueva manera de ser en el mundo y de relacionarse con su entorno.

Del mismo modo, brindamos acompañamiento a los padres para adaptarse a la nueva situación familiar, ya que a menudo sienten que su hijo es un desconocido para ellos y no saben cómo relacionarse con él.

MOTIVOS DE CONSULTA

  • Problemas escolares
  • Fracaso escolar
  • Déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH)
  • Trastornos de conducta
  • Dificultades en el control de impulsos
  • Agresividad, rabietas
  • Normas y límites
  • Ansiedad y nerviosismo
  • Celos


  • Depresión
  • Dificultades de relación
  • Autoestima
  • Miedos y fobias
  • Obsesiones
  • Trastornos del sueño y de la alimentación
  • Trastornos del control de esfínteres
  • Pérdida y duelo
  • Separación y divorcio
  • Adopción y acogimiento


METODOLOGÍA


Trabajamos desde el enfoque de la Psicoterapia Gestáltica.
Fomentamos que el niño juegue, dibuje y construya, para que pueda ir cambiando la forma de relacionarse y de comportarse que le está causando malestar a él y a su familia.

La relación con el terapeuta ayuda al niño a darse cuenta de sus emociones y conductas, tanto las problemáticas como las sanas. Así, irá ganando confianza en sí mismo y aprenderá a expresarse de una manera más adaptada con su entorno.

Rito terapéutico para la destrucción de los miedos y la doma de los monstruos y fantasmas

Si los temores tienen aspecto de monstruos o fantasmas pedimos al niño que trate de dibujarlos, si los temores son menos específicos le pedimos que les invente una cara, que imagine que aspecto tendrán, si se muestra contrario le explicamos que no es posible capturar un miedo sin haberle visto la cara, etc.
Exploramos la influencia que esos miedos ejercen en sus vidas del niño y de la familia y a continuación la influencia que la familia y el chaval ejercen en la vida de los miedos. Vemos hasta qué punto la familia ha adoptado un estilo de vida dominado por los temores y qué disposición tienen a oponerse al reinado del terror, si están dispuestos a una experiencia que ayude al niño o a la niña a capturar domesticar y supervisar sus temores.

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Presentación del rito

La mayoría de los niños aceptan que los monstruos y fantasmas son más temibles por la noche que por el día. Les preguntamos entonces si les preocupa más mantenerlos a raya por la noche y si conocen la Cuarta Regla de los Monstruos, mostrando nuestra sorpresa y preocupación dado que en su situación sería verdaderamente importante que la tuviera en cuenta.
La cuarta regla dice así: Dado que los fantasmas se hacen más temibles y molestos en sus salidas y quehaceres nocturnos y más tranquilos y divertidos en sus prácticas diurnas, si los niños quieren pasarlo bien tienen que impedir a los monstruos realizar sus tareas y deberes nocturnos.
Preguntamos al niño si no ha oído anteriormente hablar de esta regla y sugerirle que hubiera sido conveniente que la hubiera conocido antes. A continuación damos a toda la familia la siguiente tarea:

1-Al regresar a casa conseguirán una buena cuerda o cadena y una caja de madera o de metal, tipo caja fuerte de ferretería o similar, suficientemente grande para guardar los dibujos del niño.

2-Antes de irse a dormir el niño o la niña tiene que poner en la caja los dibujos de sus miedos y, con la ayuda de los padres, cerrarla muy bien y atarla con un extremo de la cuerda.

3-Como los monstruos están sin domar es posible que quieran dar la lata si se les impide hacer sus prácticas nocturnas. Por ello pedimos al niño que ate la caja suspendida de un árbol o un tendedero, pues los monstruos causan menos problemas si no pueden poner los pies en la tierra.

4-Antes de acostarse el niño deberá colocar sus zapatillas preparadas por si los monstruos se escapan, interrumpirles, atraparlos y colocarlos de nuevo en su caja.

5-Por la mañana el niño deberá liberar a los fantasmas para que tengan un recreo y hagan sus prácticas diurnas y se tranquilicen.

6-Los padres comenzarán un álbum de fotos con el siguiente título: “Álbum de caza y doma de monstruos y fantasmas”, y tomaran fotos del niño mientras realiza los preparativos para la doma de los monstruos, pintando, metiéndolos en la caja, atándola, etc. así como colgando la caja del tendedero o de un árbol. También pedimos a los padres que fotografíen al hijo en otras situaciones de su vida que impliquen valentía y falta de temor, incluso en actitud de pose para foto.

Después de toda la presentación del rito proponemos al niño para candidato al Diploma de destructor de miedos y al Diploma de Cazafantasmas y Domador de monstruos. El diploma acredita al niño a asesorar y ayudar a otros niños en sus problemas con los monstruos y fantasmas.
(Equipo Naven Infantil sobre ideas de Michael White. Dulwich Centre Review,1985. Australia).